Cómo ser cool viviendo con tus padres

Si hay una mirada difícil de soportar es la de la comunidad cool. Pero al interior de la comunidad hay una casta que está por encima del resto: los que viven solos. Desde las alturas de sus apartamentos con balcones lo suficientemente amplios como para albergar una huerta orgánica, miran con desprecio a los cool de baja estofa que aún no han logrado cortar el cordón umbilical. A veces, invitan a los no privilegiados a quedarse a dormir, solo para que sientan en carne propia lo que se están perdiendo.

george costanza viviendo con sus padres seinfeld

“Soy George, no tengo trabajo y vivo con mis padres”

Pero la mirada de la realeza cool no es la única que pesa. Pesa mucho más el juicio de los propios gruesos ojos. Ser muy cool en el boliche y volver a casa con miedo de que mamá juzgue la apariencia de tus pupilas puede llegar a ser desesperante o volver paranoico a cualquiera. Pero el problema, en este caso, tiene raíces económicas. Los salarios sumergidos, el alto precio de los alquileres y la pesadilla de la casa propia ponen al cool que no tiene el privilegio de vivir de rentas ante un dilema existencial. ¿Gastar todo mi sueldo en un alquiler, ganando libertad, pero perdiendo la posibilidad de comprar todas esas cosas re cool? ¿O soportar la cadena familiar, sin poder ascender socialmente, pero pudiendo adquirir ese saquito ceñido que tanto me gusta?

Algunos han intentado soluciones ad hoc de dudosa efectividad. Una fuente confidencial de unos 37 años, por ejemplo, ideó una trama para que la comunidad crea que vive solo. ¿Cómo lo hace? Fácil. Impuso una moda: ser homeless. Hace 7 años que explica que vive en la calle porque no se siente atado a las cosas materiales. Define su estilo como homeless chic, pero somos pocos los que sabemos que cada noche se acurruca en la cama como un angelito tras ser arropado por su mamá. ¿Esto es cool? No. Pero ser cool no equivale a cómo se duerme, sino a cómo los demás piensan que duermes.

homeless chic

Candombe de la Aduana Chic

Pero esta solución hace del engaño un afán y de la pelotudez un camino de vida. Una solución más generalizada -pero igualmente insuficiente- es mudarse en grupo. A las pocas semanas afloran los inconvenientes propios de la convivencia entre humanos. Para empezar, es muy difícil encontrar criterios unánimes sobre qué significa el desorden, qué cuadros colgar, qué imanes van en la heladera y –sobre todo– qué música escuchar. Además, al igual que en la casa de Gran Hermano, se va produciendo un desgaste emocional que elimina uno a uno a los participantes de la aventura. Pero la situación es inversamente proporcional a la del reality porque, en este caso, el que gana no se vuelve famoso por quince días ni se lleva unos billetes, sino que tiene que hacerse cargo de la totalidad del alquiler.

Pero, a esta altura del campeonato, es posible intentar una solución que integre en lugar de separar y que, de paso, te permita ahorrar dinero. Para empezar, tenés que hablar con tus padres en pie de igualdad. Ese será tan solo el comienzo de una deliberada tarea fina que te llevará a la solución final: tomar el control de la casa paterna. En primer lugar, tenés que detectar los aspectos cool que se hallan dormidos en tus padres e intentar que estos vayan ganando terreno. Es posible que tus padres tengan criterios demodé pero no del todo errados. Seguramente piensen que el rock progresivo de Emerson Lake and Palmer es lo mejor que le pasó a la música, pero esos casos son más sencillos que aquellos que piensan que Palito Ortega y Valeria Lynch son ejemplos de integridad artística.

la familia unida

Merienda compartida con Papá y Mamá

Con el paso del tiempo irás convirtiéndolos y logrando, así, que la estética de tu habitación vaya contagiando al resto de la casa. Además, fomentarás la relación padre-hijo y les permitirás sentirse jóvenes, algo que está muy de moda. De a poco los invitás a salir contigo y los integrás a tus círculos de amigos. Empezás a subir álbumes de fotos con ellos, con títulos crípticos y elusivos, con un código compartido que solo vos y tu viejo pueden entender, como “papá y yo drogándonos en un taxi”. Entonces, se van sintiendo parte y recuperan al hijo que les caía tan bien hasta que aprendiera a hablar. La vida se hace más fácil y ser cool viviendo con tus padres ya no es una contradicción.

Posts Relacionados:

Cómo ser cool pidiendo doscientos gramos de mortadela
5 razones para amar a los twee 
And I dreamed the perfect song

Pasá por acá por más consejos sobre cómo ser cool

3 pensamientos en “Cómo ser cool viviendo con tus padres

  1. Caso de vida: persona totalmente cool viviendo sola hace siete anios (cool royalty total) se va de viaje , en el medio se vence el contrato de alquiler pero le queda un anio antes de viajar. Como hacer para no sufrir el calvario de volver a la uncoolosidad de vivir con tus viejos ese tiempo????

    Facil, tomas la salida 25% cool y te vas a vivir con tus abuelos. Todavia si tenes suerte te cuidan al perro mientras vos sos cool por otras latitudes….

    Ahi esta la respuesta, y la pueden usar!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.