Cómo ser cool sin entender poesía

Mi abuela iba a misa cuando eran en latín. Ella no entendía mucho. Apenas estaba al tanto de las aventuras de Jesús y de las peripecias del antiguo testamento. Sin embargo, contemplaba al sacerdote con una devoción total, quizás porque le interesaba más formar parte de aquel ritual, que las propias palabras del sacerdote. Este tierno recuerdo me sorprendió la semana pasada, cuando asistí a un “recital poético” con una amiga. En el centro de la sala había un altar desde el que una poeta entonaba con gran solemnidad su creación, ante un círculo de oídos serios:

rimas partidas el treinta y seis
entonces el espiral espera y es cierto y
la razón es
a penas
un sobretodo de muerte

Esas fueron las palabras que pude anotar. Luego, la poeta quedó en silencio contemplando el infinito espacio en blanco. Los espectadores no emitieron sonido. La creadora tomó una copa de vino con los ojos cerrados, bajó la cabeza y la multitud aplaudió. La multitud se reducía a 16 personas contando al muchacho del audio y las luces pero, al parecer, fue todo un éxito de convocatoria.

para la inmensa minoría

Después apareció un tipo joven, con los bigotes de Salvador Dalí y una camisa que él pensaba que era extravagante. Pero era fea solamente. Además, tenía las uñas excesivamente largas, tan largas que no podía teclear sus poemas en la computadora. Pero para él no era un problema, porque él no escribía nada, él improvisaba. Entonces subió al altar y nos gritó:

¡Perversos ratones del espectáculo vital!
Nunca
Nunca palparán la belleza…

Dijo eso y se fue. La platea se sintió muy halagada porque el Poeta se dirigió a ellos, y por eso le regaló un inmenso aplauso. Él los desdeñó. Solamente tomó vino y se fue. Todos toman vino ahí.

Mi amiga me miró desconcertada. Claro, cualquier ser humano que se vea atrapado en esa situación no sabrá cómo reaccionar; si concentrarse en el poeta, si mirarse los pies o si pedir la palabra para decir algo sumamente poético y regalarle a los presentes algo más hermoso que el silencio. Mi amiga se quedó pensativa y solo me habló cuando regresábamos. Con total candidez me preguntó: “¿Qué fue eso? No entiendo nada”. Ella cometió el error que cometen tantos: quiso entender. Pero este es el secreto: no hay nada que entender. Un ingeniero de sistemas está más capacitado para aprehender la poesía contemporánea que un literato.  No es ninguna novedad que escribir poemas consiste en la simple técnica de apretar enter a tiempo. Fíjense, si no, cómo estas mismas sencillas palabras se vuelven la más pura poesía con tan solo un teclado en pleno uso de sus funciones y una lectura adecuada:

Estas mismas sencillas palabras
se vuelven ________la más
_________ pura POESÍA
con tan solo un teclado
en
pleno uso de sus funciones y
(¿una lectura adecuada?)

Pasá por acá por más consejos sobre cómo ser cool.

2 pensamientos en “Cómo ser cool sin entender poesía

  1. Aunque no comprendas la poesía, muy graciosa la anécdota, claramente otras virtudes tenés.
    Me parece bien que no agregadas ni descaliques, sólo humor; muy gracioso.

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